Mediana calculada sobre 39 anuncios con precio publicados en Homesya, actualizado el 21 de septiembre de 2026. El rango habitual descarta el 10 % más barato y el 10 % más caro.
El mercado de apartamentos con licencia turística en la Costa Blanca sigue creciendo gracias al turismo de interior y a la demanda de alquileres de corta duración. Inversores particulares y gestores de alquileres buscan propiedades con alta ocupación, buena ubicación y precios que permitan un retorno rápido. En 2024, la oferta se concentra en zonas como Torrevieja, Guardamar y San Pedro del Pinatar, donde la normativa permite operar sin mayores trabas.
Los precios oscilan entre 111.700 € y 600.000 €, según la ubicación, el estado de la obra y los servicios incluidos. Ejemplos representativos: la nueva promoción de 8 apartamentos en el centro de Torrevieja se vende a 111.700 € cada uno; una finca con dos apartamentos y vistas al mar en Roses alcanza los 535.000 €; en Guardamar del Segura, el proyecto “Raso Guardamar” ofrece unidades a 218.000 €; una planta baja reformada en tres apartamentos con licencia turística llega a 600.000 €; otras opciones incluyen apartamentos de obra nueva con vistas a la laguna en El Raso (271.000 €) y cerca de la playa en Lo Pagán, San Pedro del Pinatar (206.900 €). Estos valores reflejan la combinación de ubicación costera, calidad constructiva y potencial de ingresos por alquiler.
Para alquilar un apartamento con licencia turística en España es imprescindible contar con la Licencia de Actividad Turística emitida por el Ayuntamiento, el Registro de Turismo de la Comunidad Autónoma y el certificado de eficiencia energética (certificado DE). Además, el propietario debe estar inscrito en el Registro de Turismo de la Generalitat Valenciana y disponer de un seguro de responsabilidad civil que cubra daños a terceros. La normativa también exige la entrega de un libro de registro de huéspedes y la instalación de sistemas de detección de humo y extintores según el Código Técnico de la Edificación (CTE).
1. Incongruencias entre la superficie declarada en la licencia y la superficie real del inmueble, que pueden indicar una sobrevaloración o una infracción urbanística. 2. Ausencia de la ITE o de la certificación de eficiencia energética, lo que obliga a realizar obras costosas antes de poder alquilar. 3. Historial de sanciones municipales por incumplimiento de la normativa turística, que puede derivar en la revocación de la licencia y pérdida de ingresos.
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