El mercado español de maquinaria agrícola muestra una fuerte demanda de tractores John Deere usados, sobre todo entre explotaciones familiares y cooperativas que buscan actualizar su flota sin romper el presupuesto. En 2023, el 38 % de los compradores fueron agricultores con menos de 50 ha y el 22 % profesionales de servicios agrícolas que requieren equipos fiables y con historial documentado.
Los precios varían según modelo, horómetro y estado de mantenimiento. Un John Deere 3030 (1998‑2002) con 1 500 h de uso se cotiza entre 12 000 € y 16 000 €, mientras que un 4040 (2005‑2009) con 2 200 h ronda los 28 000 €‑35 000 €. Los modelos más recientes, como el 5055 (2015‑2018) con menos de 800 h, alcanzan entre 45 000 € y 58 000 €, reflejando la demanda de tecnología de gestión de combustible y telemetría.
En España, todo tractor usado debe pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) antes de la matriculación; la prueba incluye emisiones, frenos y sistemas de seguridad. El comprador debe solicitar el Certificado de Conformidad (CoC) al vendedor, necesario para la transferencia de titularidad en la DGT. Para el transporte, la normativa de la Dirección General de Tráfico exige que el tractor circule con matrícula provisional o con placa de “Transporte”. Si el vehículo supera los 3 t, es obligatorio contar con un permiso de circulación de mercancías y, en caso de traslado internacional, con el CMR (Carta de Porte).
1. Presencia de óxido profundo en el bloque motor o en la caja de cambios, que suele indicar falta de lubricación y posible daño estructural. 2. Ausencia del libro de mantenimiento o de facturas de revisiones; sin documentación, es imposible validar el historial de cuidados. 3. Modificaciones no homologadas en el sistema de escape o en la potencia del motor, que pueden invalidar la ITV y generar sanciones.
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