El mercado de locales hosteleros en calles con alto tráfico peatonal sigue siendo una de las inversiones más seguras para restauradores y emprendedores. En 2024, la demanda se concentra en ciudades medianas y en zonas turísticas donde la visibilidad garantiza un flujo constante de clientes. Según datos de Homesya, el 62 % de los compradores son profesionales del sector (restaurantes, cafeterías, bares) y el 38 % son particulares que buscan una segunda residencia con potencial de alquiler comercial.
En la plataforma Homesya, los locales hosteleros en calle principal se cotizan entre 500.000 € y 820.000 €. Ejemplos representativos: Local comercial en calle Santa Lucía (500.000 €), local de 120 m² en la calle Mayor de Zaragoza (735.000 €) y local de 200 m² en la calle Gran Vía de Valencia (820.000 €). La variación depende del metraje, la ubicación exacta (céntrica vs periférica) y la existencia de licencias de actividad vigentes.
El comprador debe solicitar al vendedor la escritura de propiedad, el último recibo del IBI, el certificado de habitabilidad y la licencia de apertura vigente. Además, es fundamental obtener el certificado de inspección de la instalación eléctrica (ITE) y la declaración de obra si el local ha sido reformado. En caso de que la licencia de hostelería haya sido emitida bajo una normativa anterior, se debe presentar la solicitud de adaptación a la normativa de seguridad alimentaria (RDL 4/2015) ante la Consejería de Salud.
1. Ausencia de la licencia de apertura o que la licencia esté vinculada a una actividad diferente (por ejemplo, licencia de oficina). 2. Deudas pendientes de IBI o de tasas municipales que el vendedor no haya declarado, lo que puede generar cargas económicas inesperadas. 3. Evidencias de obras no declaradas en el registro de la propiedad, lo que indica posibles irregularidades urbanísticas que pueden impedir la legalización del negocio.
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